
"Me paso las noches tendido, desmembrado
como el tiempo, centro y descentro;
acercado a los recuerdos de luna,
esos que ríen y lloran debajo de mi almohada
las noches de señoras tímidas, de pechos flojos,
de pieles cálidas, como una mano amiga,
los pasos de un niño, y elocuentes, como mis verdades y mentiras.
No miro verde, no te miro,
Pienso en blanco, asumo que pienso.
Indolente con algún rocío de mis ojos,
el pecho a mar abierto es un legado,
un labio de la memoria que se amotina
y me vuelvo leyenda sólo para mis sueños.
Que me estoy muriendo, hermana verde,
Que se me ausenta el aura, desengañada.
¡Que de poeta; a la mierda… indiferente….!
Norberto Aige Marinelli
como el tiempo, centro y descentro;
acercado a los recuerdos de luna,
esos que ríen y lloran debajo de mi almohada
las noches de señoras tímidas, de pechos flojos,
de pieles cálidas, como una mano amiga,
los pasos de un niño, y elocuentes, como mis verdades y mentiras.
No miro verde, no te miro,
Pienso en blanco, asumo que pienso.
Indolente con algún rocío de mis ojos,
el pecho a mar abierto es un legado,
un labio de la memoria que se amotina
y me vuelvo leyenda sólo para mis sueños.
Que me estoy muriendo, hermana verde,
Que se me ausenta el aura, desengañada.
¡Que de poeta; a la mierda… indiferente….!
Norberto Aige Marinelli
No hay comentarios:
Publicar un comentario